Y fabricar ideas propias es un arte muy difícil...

 




O, si prefieres llamarle técnica, le llamamos técnica.

Pero, tanto si es un arte como si es una técnica, no es nada fácil. Porque, además de construir la ideas, para que sean algo valiosas, se tiene que hace lo posible para que sean de elaboración propia... no valen ideas que son copia directa o indirecta de las ideas de otras mentes humanas. 

Sobre todo si son esas ideas que, se suele decir, "son las de la mayoría"... y aún, mucho peor, si se introdujeron en tu mente sin que te dieras cuenta... o, sin que las discutieras un poco (con los demás y contigo mismo). De esas ideas ajenas, que nunca se hacen propias, hay que huir, como si fuera una peste.

La ideas deben ser naturales y libres, no cortadas por el patrón de ninguna mayoría (o minoría), que nos las quiera imponer.

Y eso es lo que se llaman ideas propias. Que no se pueden fabricar, si no se tienen filtros mentales propios.



Comentarios

  1. Construir una pregunta puede no ser difícil, eso (técnica) se aprende, lo complicado (muy complicado) es saber si es una idea propia, o una idea dirigida (por otro)... ahí radica el arte de hacer preguntas.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario