Porque toda pregunta necesita respuesta...
Porque toda pregunta supone una idea previa... o "del momento"... por ejemplo, preguntarse por la razón de "estar aquí", ya que presupone una idea de que se está en algún sitio (dónde) y parece que se debe estar haciendo algo (por qué).
Si nos fijamos bien, realmente ya van varias ideas enlazadas con esa pregunta.
Porque esto funciona como la internet... si tienes una idea, automáticamente te lleva a otras ideas... es como si clicaras en una tecla mental y te fuera mandando, tal que la wikipedia, de un sitio a otro... como si una información, te llevara a otra, ineludiblemente...
Pregunta tras pregunta vas viajando por el océano del conocimiento... y si no hay respuestas, lo mismo que si las hay... el único problema es que, la falta de respuestas, puede acumular muchas más preguntas de las que, luego, se pueden atender...
Esto pasa mucho en las familias, cuando los padres hacen oídos sordos a las preguntas de sus hijos... sean las que sean... que se van acumulando.

Y tengamos en cuenta, que muchas veces la pregunta no es formulada como pregunta... porque, en nuestra cabeza, no somos capaces de hacer el montaje necesario... podemos sentirnos tan "poca cosa", que el hecho de acumular palabras en la mente no llega, para darle forma de frase... es como si jugamos a montar palabras y no somos capaces de terminar la que queremos escribir... o no ser capaces de montar una construcción con legos, porque no nos aparece la pieza necesaria... o, por qué no, el clásico montaje de un puzzle... así nos sentimos nosotros en ese momento, sobre todo si nos impone la presencia cercana de un adulto.
ResponderEliminar