Aunque siempre hay excepciones...
Y es que todo científico debe saber, que las reglas se rompen a veces, o casi siempre, cuando avanzamos en el trabajoso conocimiento de la naturaleza y sus misterios. Porque suele ocurrir que las normas científicas son siempre aproximaciones , no más, por lo que su propia esencia nos dice que pueden ser retocadas, y deben serlo, ante los nuevos descubrimientos científicos. Algo que también sucede en la religión o en la política, porque la veracidad o falsedad de una norma social, solo depende del consenso que haya logrado entre sus hipotéticos seguidores. Una creencia se puede variar o no, a gusto del profeta que decida cambiarla. Y las promesas de un político, o sus afirmaciones, pueden ser tan etéreas, que pueden alcanzar la esencia del mismo éter , esa materia gaseosa que, decían hace un tiempo, ocupaba la superficie terrestre : pero se demostró su inexistencia. Pero aquí es también donde hay alguna excepción, como el caso ejemplar de un tal Pepe Mujica (DEP)... u...